Hola a todos.
Si trabajas en salud y escuchas hablar de "prompts" en cada capacitación de IA a la que asistes, pero nunca nadie te explicó qué es exactamente uno, este artículo es para ti.
Vamos a ir de cero: te voy a describir qué es un prompt, la estructura mínima que debe tener el prompt, un ejemplo real que puedes copiar hoy mismo, y en qué otras tareas de tu trabajo diario te puede ahorrar tiempo.
Un prompt no es magia, es una instrucción bien dada
Un prompt es, simplemente, el texto que le escribes a una IA como ChatGPT, Claude o Gemini para pedirle que haga algo.
La confusión suele venir de aquí: muchos prueban con instrucciones vagas como "ayúdame con este informe" y, al recibir una respuesta genérica, concluyen que la herramienta "no sirve para su trabajo".
La realidad es otra: la IA no lee tu mente, responde exactamente a la calidad de la instrucción que le diste.
Un prompt bien armado es la diferencia entre una respuesta que tienes que reescribir por completo y una que puedes usar casi tal cual.
Las 6 partes que, como mínimo, debe tener un buen prompt
Después de meses automatizando tareas administrativas en salud, llegué a una estructura de seis partes que rara vez falla.
Siempre necesitas las seis en cada prompt corto, pero para cualquier tarea que te importe que salga bien a la primera, conviene cubrirlas todas:
- Rol: dile a la IA qué papel debe asumir — "actúa como un asistente de documentación clínica", por ejemplo. Esto ajusta el vocabulario y el criterio con el que responde.
- Objetivo: el resultado final que buscas, en una sola frase. No es la tarea paso a paso todavía, es el "para qué" de todo el prompt.
- Contexto: la información de fondo que la IA necesita para no inventar datos — de qué área, qué paciente, qué proyecto, qué antecedentes son relevantes.
- Detalles: las especificaciones concretas de la tarea — qué debe incluir, qué debe excluir, qué orden seguir. Aquí es donde más se pierde precisión si se es demasiado breve.
- Formato de salida: cómo quieres el resultado — extensión, si es lista o párrafo, tabla, tono, para quién es.
- Restricciones: lo que la IA NO debe hacer — no inventar datos, no diagnosticar, no exceder cierta extensión, no usar cierto tono. Esta parte es la que más se olvida, y es la que evita los errores más costosos.
Un prompt vago produce una respuesta vaga. La precisión que le pides es, casi siempre, la precisión que obtienes de vuelta.
Un prompt real, listo para copiar, para personal de salud
Este es uno de los prompts que más recomiendo para empezar, porque ataca una tarea que casi todo el personal clínico y administrativo repite a diario: ordenar notas sueltas en un formato clínico estándar. Aquí tienes el prompt completo, y justo debajo, cada una de sus seis partes identificada:
Actúa como un asistente de documentación clínica. Tu objetivo es organizar apuntes desordenados de una consulta en un formato clínico estándar, listo para incorporar a la historia del paciente. Voy a pegarte apuntes tomados a mano durante una consulta o evolución. Organízalos en formato SOAP (Subjetivo, Objetivo, Análisis, Plan), usando lenguaje clínico claro y conciso, respetando el orden de las cuatro secciones. Entrega el resultado en formato de texto plano, con cada sección claramente titulada. No agregues información que no esté en mis apuntes, no sugieras diagnósticos, y si algún campo del SOAP no tiene información en mis notas, indícalo como "Sin datos registrados" en vez de inventarlo. [Pega aquí tus apuntes desordenados]
- Rol: "Actúa como un asistente de documentación clínica."
- Objetivo: "Tu objetivo es organizar apuntes desordenados... listo para incorporar a la historia del paciente."
- Contexto: "Voy a pegarte apuntes tomados a mano durante una consulta o evolución."
- Detalles: "Organízalos en formato SOAP... respetando el orden de las cuatro secciones."
- Formato de salida: "Entrega el resultado en formato de texto plano, con cada sección claramente titulada."
- Restricciones: "No agregues información que no esté en mis apuntes, no sugieras diagnósticos..."
Nota algo importante ahí: la restricción de no inventar ni sugerir diagnósticos no es opcional — es la que mantiene a la IA en su rol correcto, como herramienta de organización y redacción, nunca como quien decide sobre el paciente. Esa decisión sigue siendo, siempre, tuya.
¿Dónde más puedes usar esto en tu día a día?
La estructura de seis partes que vimos sirve para muchas más tareas de las que uno piensa al principio:
- Redactar material educativo para pacientes en lenguaje sencillo, a partir de una guía clínica técnica.
- Preparar la agenda y el acta de una reunión de equipo o comité.
- Convertir los puntos clave de una guía o protocolo en una lista de verificación rápida para el personal.
- Redactar comunicados internos claros sobre cambios de proceso o nuevos protocolos.
- Armar el esqueleto de una capacitación o charla breve para tu equipo.
Esto es apenas la puerta de entrada.
En los próximos artículos vamos a ir un nivel más allá: cómo encadenar varios prompts para automatizar un flujo completo (por ejemplo, de datos crudos a informe listo), y cómo adaptar esta misma estructura a la gestión de indicadores en salud.
Si hay una tarea específica de tu día a día que te gustaría ver convertida en prompt, cuéntamelo en los comentarios — los próximos artículos van a salir directamente de esas ideas.
